Hace días lo traigo en mente. Recuerdo la canción, el programa y la manera en la que aprendí sobre caficultura, hacer el re-re y la lucha -en franca lid- contra la roya y la broca.
Pues sí, desde los anaqueles olvidados de la memoria, que se abren por  veces únicas para luego confinar a los recuerdos al más profundo ostracismo, aquí emerge la canción -una de tantas- con la que crecimos y desarrollamos el espíritu ecológico que luego la adolescencia nos arrebató.
 
 
Las aventuras del Profesor Yarumo
 
Allá arriba en aquel alto,
donde nace la quebrada,
había un bosque muy bonito
y el agua nunca faltaba.
Pero un hombre irresponsable,
tumbó el monte y lo quemó,
ya no hay pájaros ni leña,
la cañada se secó.
La gente al verse sin agua,
bastante árboles sembró,
volvieron los pajaritos
y el agua también volvió.
 
Profesor Yarumo, Maestro. Tú, Héctor Alarcón Correa, Master
 

Comments (4)

On jueves, marzo 09, 2006 2:30:00 p. m. , Annie dijo...

si yo tambien me acuerdo.

 
On sábado, mayo 20, 2006 7:12:00 a. m. , Álvaro Ramírez dijo...

El espíritu ecológico no se ha perdido por lo visto. Continúa siendo muy espiritual, es el problema. Pero del dicho al hecho, no hay gran trecho. ¿O sí?

 
On jueves, junio 01, 2006 11:55:00 a. m. , Pablo dijo...

Muy bueno, gracias a mi papa creci con el profe yarumo. El hombre, despues de recorrer un par de fincas a pie o en chiva, se daba sus buenos sancochos. Buena vida la del profe.

Despues vino el profe 2, me gustaba tambien

 
On domingo, noviembre 13, 2011 2:00:00 a. m. , Anónimo dijo...

Que bonito recuerdo de mi infancia. Ahora me encuentro en un pais lejos de mi tierra, y el otro dia me acorde de esta cancion. Gracias!